Endocalidad en la capacitación a empresas

El Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP) desarrolló el curso de “ENDOCALIDAD COMO PARTE DEL TRABAJO EN EQUIPO”, a través de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador.

El objetivo de este curso, que se impartió a 66 supervisores de la empresa Tigo de El Salvador, es que los mandos medios sean capaces de manejar su tiempo y manejarse a ellos mismos de modo eficaz, debido a que en casi todas las actividades laborales y humanas, el estrés, la presión y la incertidumbre se presentan cada vez más y generan dentro de los trabajos ambientes hostiles.

Yanira Revelo, facilitadora de Endocalidad, dijo que la norma hasta hace poco ha sido reclutar recursos humanos con una capacidad intelectual al 100%, con el objetivo de tener a los mejores empleados, lo cual no es garantía para una empresa eficaz. Aseguró que la fórmula del éxito es diferente.

“La capacidad intelectual solo debe ocupar el 20 por ciento y el restante 80 por ciento para ser el mejor empleado es la inteligencia emocional, es el control de mis emociones y controlar mis emociones es conocerme, segundo lugar controlarme. Estos son los dos pilares fundamentales y hablar de cambio implica todo esto, conocernos, ya que si no me identifico y no me conozco, no puedo generar ningún cambio”, dijo Revelo.

La Licda. Revelo comentó que, durante las capacitaciones ha encontrado personas con carácter reactivo e impulsivo y no proactivo e identifica estos aspectos como oportunidades de cambio y no como valores negativos o defectos.

Agregó, que hay actitudes que durante años se repiten en las personas y no se ven las necesidades de cambio, por ello es que en las empresas se observa prepotencia, maltrato y abusos.

“Yo antes era seria, un poquito más dominante por la presión que ejercen los jefes sobre nosotros, pero aprendí que para que nuestra gente nos responda tenemos que darle apoyo y el ejemplo, y sí he tenido que cambiar mi carácter porque soy más accesible ante ellos”, dijo Nancy Mayorga.

Josué Víctor Calero señaló que, “hemos aprendido a autoevaluarnos  y ver en qué estamos fallando y ver en qué están fallando las otras personas y expresarnos sin ofender a nadie. El trabajo de todos es importante y no puede humillarse a nadie, todo lo contrario, el objetivo es lograr acuerdos mutuos y mejorar el trabajo de la empresa”.

Estas acciones formativas se brindaron en el marco del Programa de Apoyo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas-MIPYMES que impulsa el INSAFORP con un apoyo al participante del 70% del costo de la capacitación. La mencionada capacitación  se brindó en tres grupos, uno de ellos dirigido a 29 personas en San Salvador y las restantes en Santa Ana y San Miguel.