Participantes de curso de cocina quieren poner su negocio

“Aquí estamos para enseñar conocimientos de cocina, como por ejemplo preparación de carnes, diferentes tipos de ensaladas, vinagretas, preparación de sopas, cremas y pastas, antojitos típicos como atoles, tamales y pupusas”, dijo a este Órgano Informativo, Brenda Herrera, de 26 años de edad.

Brenda es la Instructora del Curso de Cocina, brindado por el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP), en el marco de su Programa Hábil Técnico Permanente, a través del Centro Nacional de Formación y Capacitación Laboral (CENFOCAL), a 20 personas en su mayoría jóvenes con diferentes niveles de escolaridad.

Agregó, que en el curso participan 14 mujeres y 6 hombres, procedentes de Ilopango, Altavista, Soyapango, San Martín y sus alrededores, todos interesados en aprender a cocinar para poner su negocio o trabajar en restaurantes.

Ahí encontramos a José Sigüenza, propietario de una pequeña joyería de plata y bisutería, quien se mostró muy optimista, afirmando que “a mí me gusta este curso porque estoy tratando de aprender algo totalmente nuevo, de hecho en la casa solo cocina mi esposa, ahora voy a tratar de aprender algo más para aportar algo también, pero mis intenciones van más allá que cocinar en la casa”.

“Soy una persona muy emprendedora yo tengo un negocio de joyería, pero al mismo tiempo queremos tener un restaurante”, dijo Don José, de 31 años de edad, casado, con segundo año de la carrera Mercadeo y Ventas, de la Universidad Tecnológica y padre de tres hijos: Andrea de 9 años, Andrés Eduardo de 6 y Valeria de 3 años.

Por su parte, Katy Yamileth Mos Rivas, una Bachiller de 19 años de edad, manifestó su interés de aprender a cocinar para trabajar en un negocio de comida o cocinar en la casa para compartir con la familia.

La capacitación que inició el 4 de febrero de 2013, tiene una duración de 100 horas, 72 de cocina y 28 de antojos típicos, todos asisten de lunes a viernes, de 8:00 a.m. a  12:00 m.

El Programa Hábil Técnico Permanente consiste en la compra de participaciones en cursos técnicos, integrales y modulares en la modalidad centro fijo, dirigidos  a la población urbana y rural en condiciones de vulnerabilidad.

Su objetivo es contribuir al desarrollo económico y social del país, mejorando las condiciones de vida de los beneficiarios, mediante el desarrollo de competencias laborales orientadas a su inserción productiva y además, responder a las necesidades de capacitación de los participantes, de acuerdo a sus propias expectativas de inserción productiva (empleo o autoempleo) y facilitarles competencias de emprendedurismo.