Curso de Construcción de Embarcaciones en Isla de Méndez

El Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP) imparte el curso de Construcción de Embarcaciones en Fibra de Vidrio en la Isla de Méndez, del municipio de Jiquilisco, del departamento de Usulután, en el marco del Programa Presidencial de Apoyo Temporal al Ingreso (PATI)-Banco Mundial.

El objetivo del curso es que los participantes logren identificar por su nombre y uso, los equipos y herramientas requeridos en la construcción de las embarcaciones, además deben establecer y respetar las normas de higiene y seguridad.

Los 18 beneficiarios forman tres grupos y cada uno debe realizar una copia de la embarcación, enfibrar y decofrar el casco, es decir, dominar la fabricación completa de la lancha.

Isla de Méndez

Muchos compatriotas y turistas extranjeros visitan Jiquilisco por su atractivo turístico principal: Puerto El Triunfo. Sin embargo, sus islas y manglares le dan oportunidad a la población de explotar sus recursos. Es por ello, que muchos pobladores de las zonas aledañas mostraron interés en este curso, pues consideran que las ventajas de fabricar estas pequeñas embarcaciones es un foco de ingreso que no debe subestimarse y que significa un cambio sustancial en su calidad de vida.

El instructor del curso, Víctor Manuel Elías, explicó a los beneficiarios las bondades de trabajar en fibra de vidrio.

“Se ahorra costos, ellos van a generar y están todos motivados que pondrán su fabrica”, dijo.

Se les enseña que este material consta de fibras numerosas y extremadamente finas de vidrio, el cual se utiliza como aislante en la construcción de edificios y como un agente de refuerzo con muchos productos poliméricos; aunque no sea tan fuerte o rígida como la fibra de carbono, es mucho más económica y menos quebradiza.

En Jiquilisco se observan muchas embarcaciones de madera; por esto, los beneficiarios de la formación reconocen que tienen un mercado al que pueden ofrecer lanchas a precios accesibles y con mejores características que las de madera.

Entre los beneficios se enumeran los siguientes: el casco al estar hecho de fibra, posee una superficie completamente lisa lo que provoca que la embarcación tenga un mejor desplazamiento, estabilidad y flotabilidad; el caso de los botes de fibra a motor, debemos decir que gastan muy poco combustible. Por otro lado, las necesidades de mantenimiento y limpieza son mínimas, puesto a que este tipo de embarcación suele ser muy sencilla de asear. También debemos mencionar que los botes de fibra son ideales para realizar actividades tales como la pesca, los paseos o incluso los viajes cortos.

Milton Orellana, responsable municipal del PATI, dijo que “tenemos expectativas con este curso pionero, ya que una organización no gubernamental les ofreció  comprar 40 lanchas para donarlas a las cooperativas y es a este recurso que están capacitando al que van a contratar”.

Por su parte, Manuel Velasco, beneficiario del curso, dice que “es una oportunidad para trabajar y ganar más. Cuesta aprender, pero hemos aprendido y vamos a montar un taller y el precio de las lanchas ronda los mil 400 dólares y hoy ganarse veinte dólares en el campo cuesta un montón”.

En otras palabras, la fabricación y comercialización de embarcaciones de fibra de vidrio es muy apropiada para las condiciones de desarrollo productivo y turístico de Jiquilisco, un municipio castigado con la pobreza.

Este curso se impartió del 16 al 29 de noviembre con una duración de 80 horas. Los participantes asistieron de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. y corresponde a la tercera convocatoria del PATI-Banco Mundial.