Jóvenes beneficiados con curso de Serigrafía en San Bartolo

El Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP) impartió el curso de Serigrafía Básica en el Centro de Formación San Bartolo a 19 jóvenes que provienen de las zonas de Ilopango y Soyapango.

Un total de 100 horas ha sido el tiempo que Luis Chévez invirtió en los participantes para instruirles sobre los procesos de la serigrafía.

La serigrafía es un sistema de impresión y data de miles de años. Los historiadores comentan que este arte se remonta a la antigua China, donde utilizaban cabellos de mujer entrelazados a los que les pegaban papeles, formando dibujos que luego se laqueaban para que quedaran impermeables. Al transcurrir el tiempo, se cambió el material por la seda, de ahí proviene su nombre: sericum (seda, en latín) graphe (escribir, en griego).

Chévez dijo que esta técnica de impresión “permite a los muchachos desarrollar la creatividad, el dibujo y el trabajo en equipo; además les abre una nueva posibilidad para generar ingresos”.

Agregó: “Lo que vamos a ver en el curso es serigrafía básica y la pueden aplicar a textiles, lapiceros, pachones, camisas, vidrio, cuero, y otros productos comerciales”.

Durante el tiempo que se impartió la capacitación, el instructor les enseñó a todos los participantes que la serigrafía es un sistema de impresión repetitivo, esto es, que una vez que el primer modelo se ha logrado, la impresión puede ser repetida cientos y hasta miles de veces sin perder definición. Lo que genera una mayor utilidad a un costo bajo.

Claudia Hernández vive en San Bartolo con su esposo, están casados desde hace año y medio; actualmente Claudia tiene 7 meses de embarazo, por lo que decidió tomar este curso, mientras continua estudiando Licenciatura en Enfermería en la Universidad Andrés Bello. Desde hace años han planeado emprender una empresa de serigrafía.

“Teníamos la idea de estampar camisas y emprender un pequeño negocio, pero mi esposo, Geovanni Oviedo, por su trabajo no siguió con el curso y solo he seguido yo; por las noches le enseño a él y todos los días repasamos el material” dijo la futura madre.

Claudia añadió: “Estoy a dos meses de dar a luz a mi primer hijo y me entusiasma que en mi vida no solo le apuesto a mi carrera universitaria, sino que tengo la oportunidad de ir por más, hoy tengo los conocimientos de serigrafía y sé que voy a desempeñarme bien. Tenemos más campo y no existen los obstáculos”.

Poner su propio negocio es el sueño de Kelly Vanesa Orellana. Ella tiene 17 años y abandonó sus estudios en el noveno grado por la difícil situación económica que atraviesa su familia.

A Kelly le encantan los colores y los diseños. Dijo que, “me ha gustado mucho este curso porque he aprendido cosas que no podía ni sabía que se hacían para estampar. Se siente bien bonito tener tu propio estampado en una camisa”.

Los jóvenes que se inscriben en este curso vienen con mucha inquietud y curiosidad; ellos vienen con la expectativa de encontrar un trabajo y en el Centro de Formación de San Bartolo se les trata de desarrollar la iniciativa para que monten su propio negocio.